viernes, 16 de noviembre de 2012


SIN VOLUNTAD

En este cuerpo mío que impasible

habito, sin la doma necesaria,

sin moldes, sin cordeles, sin espuelas…

quiero ver los arroyos de agua limpia

brotando sin temor y sin complejos.

 

En esta esclavitud insuperable

que domina mis actos y mi vida

y mi mente y mi alma y mi paciencia

quiero ser como un árbol en el monte,

mecido por el viento en el otoño.

 

Cada día me caigo desde un cielo

que no existe, que muere antes de ser.

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